El Hambre y el desperdicio de alimentos en Colombia: reto de logística inversa y responsabilidad social.


Por Ana Catalina Suárez Peña, Directora General de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia ABACO

Históricamente, una porción de la sociedad colombiana no alcanza a beneficiarse de las políticas públicas dadas sus condiciones de marginalidad o exclusión, así como de las numerosas barreras de acceso a las oportunidades que ofrece el desarrollo. Persistiendo y ampliándose las brechas de desigualdad respecto a otros ciudadanos que gozan de condiciones más favorables para el desenvolvimiento pleno de su vida.

Las condiciones de exclusión de este grupo se han perpetuado de una generación a otra, constituyéndose sus propias limitaciones en una trampa de la que difícilmente pueden salir.

Una de las grandes barreras es el acceso a la alimentación como derecho fundamental ya que esta demostrado que la malnutrición incrementa la prevalencia de la mortalidad y morbilidad de la población, disminuyendo la capacidad productiva y la calidad de vida.

Las cifras la Encuesta nacional de la Situación Nutricional en Colombia –ENSIN- 2010[1], confirman la necesidad de proteger el derecho a la alimentación en Colombia:

  • El 42,7% de los hogares se encuentra en inseguridad alimentaria, lo cual significa que no pueden acceder a la cantidad y calidad de los alimentos que requieren para llevan una vida sana.
  • Solo el 28,1 % de la población entre 5-64 años consume diariamente verduras.
  • El 17,5% de la población entre 5 y 17 años y el 51,2% de la población entre 18 y 64 años están en sobrepeso u obesidad, lo cual aumenta el riesgo de otros problemas de salud que puede disminuir su capacidad productiva y calidad de vida.
  • El 13,3% de la población menor de 5 años y el 10% de la población entre 5-17 años están en desnutrición crónica o tienen un retraso en su talla para la edad, siendo mas severo en los hijos/as de mujeres sin educación.
  • El 60% de niños y niñas entre 6-11 meses tiene prevalencia de anemia, condicionando de manera negativa el adecuado y suficiente desarrollo.
  • 1 de cada 7 colombianos no consume diariamente ningún producto carníco.

Según la FAO para el año 2012, en el mundo, 925 millones de personas padecen hambre crónica y malnutrición a causa de su situación de miseria, y cerca de 10 millones de niños y niñas mueren anualmente por inseguridad alimentaria.

Hoy el hambre es considerada como el mayor riesgo para la salud en el mundo, mata a más personas cada año que el SIDA, la malaria y la tuberculosis juntos. (FAO 2012).

El Conpes 113 de 2008 el cual establece la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, define: “La seguridad alimentaria y nutricional es la disponibilidad suficiente y estable de alimentos, el acceso y el consumo oportuno y permanente de los mismos en cantidad, calidad e inocuidad por parte de todas las personas, bajo condiciones que permitan su adecuada utilización biológica, para llevar una vida saludable y activa.”

Por ser la base material y económica de la seguridad alimentaria y nutricional, la disponibilidad y el acceso a los alimentos tienen un impacto relevante en las causales de exclusión del aprovechamiento del derecho a la alimentación de la población en situación de vulnerabilidad.

  • La Disponibilidad de alimentos se refiere a la cantidad de alimentos con que se cuenta a nivel nacional, regional y local.
  • Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi ‒IGAC‒ y el Ministerio de Agricultura, el 44,6% de la tierra en Colombia es de uso agropecuario, o sea 50,91 millones de hectáreas, de las cuales solo 4,9 millones están destinadas a usos agrícolas mientras las ganadería usa 38 millones.

 

Paradójicamente, según el Ministerio de Salud y la FAO (2012), en Colombia, durante el año 2010 se desperdiciaron en la poscosecha, 1.426.932 toneladas de alimentos, distribuidos entre fruta y verdura de la siguiente manera:

 

Producto Toneladas Total Porcentaje
Frutas 1.154.923 22,93%
Verduras 272.009 16,30%

 

 

El país no cuenta con datos respecto a la pérdida de alimentos cárnicos ni trasformados, sin embargo, acorde con el Institution of Mechanical Engineers de Londres y la FAO,  entre el 30 y el 50% de los alimentos producidos en el planeta no son consumidos por seres humanos, lo que significa, entre 1,2 y 2 billones de toneladas anuales.

 

De esta manera, se dejan de aprovechar 670 millones de toneladas de alimentos  comestibles en países industrializados y 630 millones adicionales en países en desarrollo, según la FAO (2011).

 

Es contradictorio que mientras estas toneladas de alimentos se desperdician,  aptas para el consumo humano, 1 de cada 7 personas en el mundo se va a dormir con hambre cada noche (PMA).

 

  • El acceso físico y económico a los alimentos da cuenta de la posibilidad de todas las personas de alcanzar una alimentación adecuada y sostenible.

Acorde con el Dane, la línea de pobreza extrema, es el costo per cápita mínimo necesario para adquirir únicamente la canasta de bienes alimentarios, que permiten un nivel de sobrevivencia en un país determinado. Para el 2013, el costo pér cápita mínimo necesario a nivel nacional fue $91.698; es decir, que si un hogar está compuesto en promedio por 4 personas; se clasificará como pobres extremos los hogares en donde su ingreso total este por debajo de $366.792.

 

En 2013, el 45,4%[2] de los hogares colombianos estaban compuestos por 4 o mas personas y del total de la población del país, el 30,6% se encontraba en pobreza y el 9,1% en pobreza extrema.[3]

 

De acuerdo a lo anterior, 4´288.019 millones de colombianos viven con aproximadamente $3.056 pesos diarios, recursos que deben destinarse en vivienda, salud, transporte, educación y alimentación.

 

Con base en la encuesta de Ingresos y gastos, los mayores gastos de los hogares se efectuaron en alimentos con el 28,3% del total.

  • El 91,8% de las personas invirtieron, del gasto total de alimentos, el 10,9% en pan y el cereal.
  • 13,5% de las personas no destinaron parte de sus ingresos en la adquisición de legumbres y hortalizas y quienes lo hicieron, destinaron el 10%. En legumbres y hortalizas están incluidos los tubérculos y las legumbres secas, como plátano, papa, yuca, fríjol y lenteja.
  • Más grave es la inversión en frutas, el 44,5% de las personas no hicieron ningún gasto en este rubro y de los que lo hicieron, destinaron solo el 3,3% del gasto total de alimentos.

Se infiere que la población en situación de vulnerabilidad carece de la posibilidad de alcanzar una canasta que incluya los niveles mínimos de alimentos necesarios para una alimentación suficiente, generándose una privación de su derecho fundamental a la alimentación.

Frente a la problemática del hambre y el desperdicio de alimentos, se crean los Bancos de Alimentos en el mundo, como instituciones que trabajan en pro de la seguridad alimentaria y la disminución del desperdicio de alimentos; reciben alimentos excedentarios de grandes superficies, empresas productoras y comercializadoras, sector agropecuario, centrales de abasto y personas naturales  que: presentan alta maduración, baja rotación, fecha de vencimiento cercana, averías o sencillamente los donantes desean que llegue a la población que lo necesita, en lugar de ser destruido o botado a la basura.

En Colombia, se han constituido 19 Bancos de Alimentos ubicados en 18 ciudades del país y una Asociación –ABACO- Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, quien articula, gestiona y promueve acciones encaminadas a su fortalecimiento con la participación activa de Unilever, Asebiol, Alquería, Grupo Nutresa y Grupo Éxito, quienes trabajan por un modelo sostenible en todas sus áreas.

De las 1.426.932 toneladas de alimentos poscosecha desperdiciados en Colombia durante el año 2010, desde los Bancos de Alimentos solo se lograron recuperar aproximadamente 7.000 toneladas. Es por esto que requerimos de la suma de diferentes sectores y actores que nos permitan ser su aliado estratégico en la destinación final de los productos, pues mientras para el  sector comercial ha acabado su vida útil, para los Bancos de Alimentos esta apenas empezando;  garantizando la recolección, clasificación, control de calidad, almacenamiento, re empaque, transformación y distribución efectiva del mismo.

En el año 2.013, los Bancos de Alimentos de Colombia,  rescataron 16.345 toneladas de alimentos gracias a las donaciones recibidas por 582 empresas, atendiendo 2.039 Instituciones como fundaciones y ONG´s y beneficiando a 321 mil personas entre: primera infancia, infancia, adolescencia, adultos mayores, mujeres gestantes y lactantes, personas con discapacidad y personas con problemas de drogadicción.

[1] Encuesta nacional de la Situación Nutricional en Colombia. ICBF, 2010 esfuerzo del Gobierno Colombiano por obtener información periódica y actualizada sobre el derecho a la alimentación como un derecho fundamental, elaborado de manera quinquenal, siendo la mas reciente la elaborada en 2010.

[2] Fuente: DANE, cálculos con base GEIH.

[3] Fuente Dane, 2013

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